sábado 24 de enero de 2009

René Char

Poeta francés nacido en Isle-sur-Sorgue, en 1907. Falleció en 1988.


EL MOLINO

Un ruido largo sale por el techo
golondrinas siempre blancas
agua que salta, agua que brilla
el grano salta, el agua muele
y el recinto donde el amor se arriesga
centellea y marca el paso.

Versión de Jorge Teiller


Más poemas e información de este poeta visitar: http://amediavoz.com/char.htm



martes 20 de enero de 2009

Juan Muñoz Veillon

TODA RUTA ES UN PARTO

Este camino que antes fue sendero,

vaya hacia el mar o busque la montaña,

no era ni un hilo visto desde el cielo

pero sí huella de animal y causa.

Primero fueron tribus y guerreros

luchando por la paz y la abundancia,

bajo la lluvia y el temblor del trueno,

la mirada del puma y de las águilas

Y luego el invasor que quemó el aire,

los gritos de los niños y las madres

y el caos en los ríos y montañas.

Unos vaciaron de ambición los cauces

y otros lucharon por hacer la patria

que es el camino libre que se te abre.


Poeta talquino que ha dedicado su vida a la poesía, "sin dejar de vivir en lo posible".
Ha publicado: "Por su nombre" 1985; "Canción del ciudadano" 1986; "La flor consecuente"1987; entre otros textos de ensayo, cuentos y novela. Mantiene material inédito, sin edición en papel como este poema presentado.
Aquí dejo sus versos y la invitación para conocerle.

Nvro.


lunes 12 de enero de 2009

CONCIERTO PARADÓJICO

video



Goldfrapp comenzó a tocar su musiquita ondulante a la hora indicada. La noche caía despacio y apolillados guardias trajinaban los últimos emergentes y alcohólicos grupos humanos. Decía, que la noche caía como el ulular de la sirena de bomberos en la comuna aledaña...lenta...lejana...lenta...lejana.

Concluye el tema y después de esto ya nada existe. Una orquesta desinflada, copas vacías y absurdos brillos reflejados, megáfonos clavados en la curvatura de alguna estrella ficticia, alambrados retorcidos entre papeles y saquitos de pop corn (así les llaman ahora a las cabritas): un campo de concentración descomprimido. - Voy a cantar para volver a creer en tí - me dices espontáneamente. Allí, ese parido instante perdió la belleza fulminada; mi ordenamiento rayó en el caos. El coro maulló como gato obeso y el jazz, la musiquilla ondulante, se va perdiendo en los minutos que me quedan o que te quedan querida mía, porque al final del estrellato, en la demolición eufórica, no sabemos quien de los dos quedará con vida y altivo, airoso, saldrá del motel "Tulipanes Now".

Caledonio Pérez